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Consejos para comer si no tolera el gluten

Foto: Istock

Entre el uno y dos por ciento de la población española, casi el seis por ciento de los habitantes del Sahara Occidental, el 2 por ciento de los finlandeses, el 0,2 por ciento de los alemanes y unos 5 millones de indios en el mundo no pueden comer trigo, avena, cebada ni centeno.

La razón: sufren de celiaquía, una reacción negativa al gluten, una proteína que se encuentra en estos cereales y genera la textura esponjosa de productos derivados de estos como tortas, ponqués y panes.

Debido a esta condición, cuando las personas comen galletas, pasta de trigo o cualquier otro alimento que contenga esta proteína, su sistema inmunológico se activa y destruye ciertas vellosidades del intestino delgado que son fundamentales para que el organismo absorba vitaminas, minerales y otros nutrientes para su funcionamiento. 

Como explica la nutricionista dietista Leidy Castillo, “este tipo de reacción se produce debido a que las enzimas del cuerpo de los celíacos no son suficientes para descomponer el gluten”

Y eso tiene efectos graves: se desencadenan síntomas como vómito, diarrea, pérdida de peso y del apetito, fatiga y alteraciones del carácter. Además, la gente con esta condición es más propensas a desarrollar enfermedades como diabetes, lupus, anemia, osteoporosis, ciertos tipos de cáncer y retraso del crecimiento.

Por todas estas posibles complicaciones, para las personas celiacas comer es todo un reto. Más aún teniendo en cuenta que una gran cantidad de productos de la industria alimentaria, incluso muchos que usted no se imaginaría, contienen gluten. Por ejemplo, las conservas de carnes y pescados, los yogures con trocitos de frutas, los sustitutos del chocolate, los frutos secos fritos y los embutidos a los que el gluten se les agrega como aditivo o debido a que se fabrican en plantas donde se preparan productos con gluten.

Para que comer no se convierta en una tortura entre quienes sufren de esta condición, Castillo asegura que la clave está en inclinarse a consumir productos frescos como frutas y verduras o aquellos alimentos procesados que están etiquetados como ‘gluten free’ o ‘sin gluten’. Otra recomendación es reemplazar los cereales como el centeno y el trigo por arroz, maíz, quinoa o amaranto. 

Justamente pensando en este tipo de consumidores, Pastas Doria desarrolló Pasta Doria Sin Gluten, un producto innovador a base de arroz que cumple con la norma internacional de alimentación de la Comisión del Codex Alimentarius para los productos libres de gluten. 

Viene en tres presentaciones: spaghetti sin gluten, tornillos sin gluten y spaghetti con quinua y chía sin gluten. La fábrica donde se producen tiene estrictos controles para evitar la contaminación cruzada y sólo procesa alimentos sin gluten. Adicionalmente, para garantizar su calidad, las materias primas que se usan están certificadas como libres de organismos genéticamente modificados (GMO). 

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