Menú Cerrar

La guayaba y otros alimentos clásicos que no hay que sacar de la mesa

Foto: Istock

¿Alguna vez se ha preguntado sobre el valor nutricional de esta fruta tan colombiana? Aquí redescubrirá los beneficios de este y otros tres productos tradicionales que contribuyen a una sana y equilibrada alimentación. 

1. Tomate

Es ideal para el consumo diario por ser bajo en calorías y carbohidratos. Entre sus bondades está ser una fuente potente de antioxidante ¿La razón? el tomate es considerado la mayor fuente de licopeno, un pigmento carotenoide que además de darle su color rojo es un antioxidante potente que fortalece el sistema inmunológico, reduce el colesterol y actúa como protector celular previniendo el cáncer.

Otra de sus principales bondades es que es rico en potasio, mineral que facilita el control de la actividad eléctrica del corazón y el equilibrio acidobásico. Este aporte reduce el riesgo de padecer hipertensión arterial. Y como es un alimento rico en fibra y bajo en sodio, evita la retención de líquidos y favorece la eliminación de toxinas.

El tomate no es solo saludable, también versátil y perfecto para darle sabor a las comidas. ¿Cómo prepararlo para aprovechar mejor sus nutrientes? En aliños, guisos y ensaladas. Y por favor, no olvide sacarle el jugo a la cáscara, en esta se concentra la mayor cantidad de licopeno.

2. Aguacate

A veces olvidamos la versatilidad del aguacate. En ensaladas, guacamole e incluso en jugo es un alimento poderoso. Contiene ácido oleico que beneficia los vasos sanguíneos reduciendo el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Además, tiene un alto contenido de fibra que ayuda a regular los niveles de colesterol en la sangre y contribuye a un adecuado tránsito intestinal.

En cuanto a su composición vitamínica, según la Fundación Española de la Nutrición, un aguacate de peso medio (200 gramos) aporta el 33 por ciento de la ingesta recomendada de vitamina B6 para hombres entre 20 y 39 años con actividad física moderada y un 38 por ciento en el caso de mujeres con las mismas características.

La vitamina B6 es una vitamina hidrosoluble, es decir, que se consume disuelta en agua, por lo que el cuerpo no las puede almacenar. Si bien mantiene una pequeña reserva es necesario tener una ingesta regular de la misma ya que produce anticuerpos necesarios para combatir enfermedades infecciosas. También es la encargada de transportar el oxígeno en los glóbulos rojos hasta los tejidos. Una deficiencia de vitamina B6 puede causar anemia. 

3. Guayaba

Esta fruta tan colombiana es un alimento que debería consumirse con frecuencia. Tiene alrededor de 16 vitaminas, entre las que se destaca la vitamina C en un porcentaje, que si vemos la tabla nutricional, es siete veces mayor que el de la toronja, incluso más que el limón y la naranja, lo que la convierte en un antigripal natural.

Originaria de América, contiene una gran cantidad de antocianinas que protegen la piel. Además es rica en vitamina B2 (riboflavina), la cual contribuye a que los tejidos utilicen de forma adecuada el oxígeno como combustible, mientras que la vitamina B2 (tiamina) ayuda a producir energía aprovechando de manera eficaz los carbohidratos y las proteínas consumidas diariamente.

En 2011, un equipo de investigadores de la Universidad Nacional realizó un estudio experimental del efecto de la fibra tipo pectina extraída de la guayaba en adultos con diferente condición cardiovascular. Una de las conclusiones que arrojó es que la pectina tiene el efecto hipolipemiante que ayuda a disminuir el riesgo cardiovascular, por lo que recomendaron incorporarla en la dieta diaria.

La guayaba puede consumirse tanto fresca como procesada en forma de pulpa, jugos, mermeladas o jaleas. Sin embargo, entre más fresca mayor es su beneficio antioxidante.

4. Café

Su consumo diario puede tener efectos beneficiosos para la salud ya que se asocia con un menor riesgo de muerte, según un estudio de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer y el Imperial College de Londres. Como lo dijo Marc Gunter, autor principal de la investigación, a la revista ‘Annals of Internal Medicine’ en 2017, ‘encontramos que un mayor consumo de café estaba asociado con un menor riesgo de muerte por cualquier causa y específicamente por enfermedades circulatorias y digestivas”.

Para llegar a esta conclusión se analizaron los biomarcadores metabólicos de 14.000 personas, los cuales señalaron que aquellos que consumen café con frecuencia pueden tener, en general, hígados más sanos y un mejor control de la glucosa.

El café de calidad (orgánico y concentrado) tiene antioxidantes que contribuyen a la prevención de enfermedades degenerativas como el cáncer, el Párkinson y los problemas cardiovasculares, además del daño oxidativo del ADN relacionado con el envejecimiento.


Compartir