Menú Cerrar

La proteína en el desayuno

Incluir alimentos proteínicos ayuda a regular el apetito durante el día. Porkcolombia – Fondo Nacional de la Porcicultura, nos explica algunos beneficios de incluirlos en el desayuno.  

Las dinámicas de vida acelerada del siglo XXI han generado en la población algunos hábitos de consumo poco saludables, como omitir alguna de las comidas del día o eliminar grupos de alimentos de la dieta. Muchas veces no nos damos cuenta de que estas prácticas pueden aumentar la prevalencia del sobrepeso u obesidad o acelerar enfermedades crónicas.

Una de las principales estrategias para revertir esto es iniciar el día con un menú nutritivo, que suministre la energía que necesitan los órganos para desempeñar sus funciones vitales. Los grupos de alimentos que elegimos en ese momento influyen en la sensación de vitalidad a lo largo de la jornada; en el comportamiento metabólico del ciclo diario.

Incluir alimentos ricos en proteínas animales en el desayuno tiene efectos en la regulación del apetito, al influir en las señales del apetito, la secreción de hormonas que regulan el hambre y la saciedad, y los nervios que controlan la regulación de la ingesta de energía. Si no incluimos proteínas, nuestros recursos energéticos vendrían principalmente de los azúcares o carbohidratos—que se absorben rápidamente—estimulando al organismo a consumir más nutrientes y, eventualmente, aumentar el peso corporal.

Un desayuno rico en proteínas ayuda a mejorar la sensación de saciedad gástrica, reduciendo la necesidad de ‘picar’ entre comidas. Puede mejorar la calidad de la dieta y ayudar a controlar el peso.

Algunas ideas:

  • Recuerda que un desayuno saludable debe estar constituido por los diferentes grupos de alimentos. Incluye una porción de cereales o derivados, bebidas lácteas, alimentos proteícos y una fruta entera.
  • Si optamos por proteínas de origen animal, estas deben ser magras. Su contenido de grasa debe ser bajo. Elige cortes naturales que te aseguren esta indicación y evita los alimentos industrializados o procesados.
  • El huevo es la proteína más común en los desayunos colombianos. Sin embargo, pensar en otras opciones de intercambio alimentario podría potenciar tu salud y aportar variedad. El lomo, solomito o bondiola de cerdo son ricos en proteínas de alto valor biológico (fácil absorción). Además, contienen menos grasa que el huevo, así que su aporte en colesterol es muy bajo; por ejemplo, en 100 gramos de lomo de cerdo hay un aporte de 3.5 gramos de grasa total y colesterol de 45 miligramos.
  • Quesos frescos o tofu. El queso es fuente de proteína animal, aporta grasa saturada y algo de colesterol. El tofu es fuente de proteína vegetal, está libre de colesterol y tiene muy poca grasa saturada. Pese a sus diferencias nutritivas, ambos tienen en común su sabor suave o casi neutro por lo que pueden combinarse con alimentos dulces o salados. También son ricos en calcio. Consumirlos dos veces por semana es lo recomendado.
  • Almendras, nueces, maní, avellanas, entre otras, son alimentos que también podríamos usar en algunas recetas para el desayuno. Tienen proteínas vegetales y contribuyen a asegurar una alimentación completa a lo largo del día. Ten en cuenta que las proteínas de origen animal tienen una composición de aminoácidos completas para el organismo. Por tal motivo, si es tu elección, te recomendamos verificar las mezclas de las proteínas vegetales que selecciones, así garantizarás los aportes requeridos de la proteína para el desayuno.
  • Finalmente, variar los menús diarios es agradable para el paladar, lo cual contribuye a tu bienestar general y también potencia tu salud.

¡Siempre selecciona proteínas de buen sabor como la carne de cerdo colombiana! ¿Qué tal un lomo en cubos salteados con orégano y sal, acompañado con una arepa, papaya picada y una bebida láctea?

Fuente: Carolina Montejo, Nutricionista ejecutiva de Porkcolombia.

Compartir