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¡No se olvide de los lácteos en la adultez!

Si no sufre de intolerancia a la lactosa puede consumir lácteos durante toda la vida. Aquí le explicamos cuáles son las porciones y cantidades adecuadas según su edad.

Los lácteos son alimentos infaltables e indispensables en nuestra alimentación durante la niñez. Pero cuando crecemos muchas veces reducimos su consumo a una o dos porciones por semana. Generalmente esto se debe a los mitos que han estigmatizado su consumo como la supuesta relación entre la leche y el cáncer o que su ingesta incrementa los niveles de colesterol y afecta la mucosa gástrica entre otros.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo de dos a cuatro porciones de lácteos al día debido a que son la mayor fuente de calcio, contienen vitaminas, proteínas y minerales, y se asocian con la disminución de condiciones como la hipertensión arterial, la anemia o la obesidad. 

Ángel Gil, presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición (Finut), desarrolló un estudio publicado por la Universidad de Granada, España, en el que explica que “la adecuada ingesta de lácteos corresponde a las condiciones nutricionales de cada persona. Con esa información se puede crear una dieta particular para cada organismo”.

El número de porciones también se define de acuerdo a la etapa de la vida en la que se encuentra cada persona. Al respecto, la nutricionista Jessica Espinosa explica que “en niños se recomiendan dos o tres porciones, en adolescentes de tres a cuatro, en adultos de dos a tres raciones, en mujeres en embarazo de tres a cuatro y en adultos mayores de 60 años de dos a cuatro porciones”. Y agrega que la cantidad de las raciones puede estar dividida en: 240 mililitros de leche, 125 gramos de yogurt natural y 40 gramos de queso. 

Especialistas de la compañía Nestlé, a través de su iniciativa ‘Nestlé Contigo’, desarrollaron una lista con cinco argumentos para incluir los productos lácteos en la alimentación siempre. Aquí encontrará razones para no renunciar a ellos:

1. Son fuente de calcio

El calcio que contienen los lácteos es de fácil asimilación porque se encuentra acompañado de vitamina D. Gracias a ello son la mejor fuente de calcio aprovechable por nuestro organismo.

2. Ricos en micronutrientes

Los lácteos aportan minerales (calcio, fósforo, magnesio, zinc, yodo y selenio), y vitaminas A, D y del complejo B, en especial una cantidad muy alta de vitamina B12.

3. Aportan macronutrientes

También tienen un buen balance de los tres grandes macronutrientes que garantizan el valor nutricional de los alimentos:

– Proteínas: alrededor de 3 gr por cada 100ml en la leche de vaca entera y el yogur natural. Unos 6gr por cada 100 gramos en el yogur griego y hasta 36 gramos en algunos quesos.

– Carbohidratos: presentes en la lactosa, un azúcar natural que la Organización Mundial de la Salud no considera que tenga efectos adversos para la salud.

– Grasas: los ácidos grasos saturados que aporta son una de las fuentes de energía más importantes para el ser humano.

4. Contribuyen a la hidratación

Son una buena fuente de ácido fólico y riboflavina. Además, dado que la leche contiene una gran cantidad de agua, mantiene al organismo en un buen estado de hidratación.

5. Fácil acceso

La leche ha acompañado al ser humano desde la prehistoria y no hay rincón del mundo en donde no se pueda acceder a alguna clase de leche y sus derivados.

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