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¿Se valen las harinas en las noches?

Cenar está anclado en un mito. ¿Qué se puede comer y qué no es tan conveniente en la noche?

Por: Mariana Andrade, nutricionista-dietista LiveLifeNutrition

La solicitud de ‘permiso’ para comer las mal llamadas ‘harinas’ en la noche es la pregunta más común en consulta nutricional y, sin duda, la más derrumbada a la hora de hablar de mitos nutricionales.

Los carbohidratos están formados por cadenas largas de glucosa que nuestro cuerpo necesita para funcionar diariamente, ya que son el combustible más fácil de utilizar cuando realizamos cualquier tarea. Estos pueden ser simples, los cuales se descomponen en azúcar rápidamente, y complejos, los que lo hacen de forma lenta. Los carbohidratos complejos ayudan a mantener los niveles de azúcar en sangre durante largos periodos de tiempo, y en esta clasificación encontramos las comúnmente llamadas ‘harinas’, las leguminosas y las hortalizas.

Existen muchos mitos alrededor del consumo de harinas y sobre todo acerca de hacerlo en horas de la noche. Es importante entender que ese estigma que relaciona a los carbohidratos con el incremento del peso al consumirlo no necesariamente funciona así. Su consumo no hace que aumentemos de peso si está concebido dentro de la cantidad necesaria del día.

Este mito se origina al pensar que todos los carbohidratos ingeridos durante el día deben ser utilizados de forma inmediata y que al terminarse el día el cuerpo no necesita más de ellos, lo cual no es cierto, pues nuestro cuerpo sigue trabajando en las noches así no nos estemos ejercitando. Además, los carbohidratos que no se utilizan se almacenan en forma de glucógeno en primera instancia, que opera en el músculo y en el hígado, más no como tejido adiposo instantáneamente.

Los carbohidratos deben estar presentes diariamente en nuestra alimentación y representan entre un 50 y 60 por ciento del aporte total de calorías del día. Lo más importante será dosificarlos para que nuestro cuerpo reciba energía progresivamente. Desde luego, en Sé Lo Que Como recomendamos sumar opciones de fibra y vitaminas.

El otro beneficio de consumir carbohidratos de manera fraccionada es que nos ayudará a tener un mejor control del apetito mientras regulamos nuestra curva de glicemia.

Así que la próxima vez que le abran los ojos porque va a comer ‘harina’ en las noches, ya cuenta con todos los argumentos para poder hacerlo siempre y cuando no se abuse.

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