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El secreto del sabor de las hamburguesas de McDonald’s

Aunque no lo crea, conocer el tipo de carne y el corte que se va a comer es importante por dos razones principales: identificar sus cualidades nutritivas (hay unos cortes muy grasos como el pecho) y cuál es la mejor forma de cocinarla. No todas las carnes ni los cortes funcionan para todos los métodos de cocción. 

Uno de los cortes más saludables es el magro, que se caracteriza por un porcentaje de grasa menor al 10 por ciento por cada 100 gramos y por no tener casi tendones, cartílagos, venas o tejido graso, lo cual además eleva su aporte de proteínas. 

Las hamburguesas de McDonald’s se preparan con este corte y otros que también son saludables como la falda, la tapa de bife, el ancho y la paleta  de carne 100 por ciento de res. Adicionalmente a la carne no se le agregan conservantes gracias a que se cumple estrictamente con la cadena de frío, que consiste en almacenarla en una cámara a -18 grados celsius durante 72 horas, el tiempo requerido para que se congele completamente. 

El ingeniero de alimentos, Cristian Calderón, explica que la cadena de frío “tiene como finalidad conservar el producto por un mayor tiempo. En este proceso se congela el agua que contiene el alimento para que los microorganismo se reproduzcan de forma más lenta. Entre más agua tenga, más perecedero y propenso a dañarse será”

Un producto en cadena de frío se puede manejar de dos formas: refrigeración -los alimentos se mantienen a una temperatura entre cero y cuatro grados celsius- y congelación, en el que la temperatura debe ser de -18 grados. Esto garantiza “un producto que no tiene conservantes, que es más funcional y más natural”, puntualiza Calderón. 

Por política, a la hora de preparar las hamburguesas en McDonald’s no se agrega grasa a la cocción. La carne es cocinada en sus propios jugos. Solamente se adereza con una pizca de sal y pimienta.

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